
Waw, no lo puedo creer! Si, si, todavía me siento muy pero muy raro de estar acá, en mi casa con mis cosas y mi gente. Es como sentir que todo esta exactamente igual que cuando deje esta casa allá por fines de julio pero que pasaron 10000 mil cosas en el medio; y es que realmente es así.
Como explicar que primero estuve en Israel, con una vida agitada con Bria, recorriendo muchísimos lados compartiendo sonrisas, charlas, experiencias y demás cosas con un montón de personas que estaban tan desorientadas como yo. No faltó la joda, no faltó conocer gente nueva, pocas cosas a decir faltaron. Pero la cosa ahí recién empezaba...
Fue todo tan raro, porque después de 10 días a pleno en donde teníamos todo pero todo estricta y detalladamente organizado de repente, nos dejaron sueltos por esas tierras de un momento para el otro, despidiéndonos con la sensación rarísima de volver a ser independientes, de que ya todo dependía de nosotros y de nadie más.
Y ahí empezó algo diferente, y tras un breve paso por casa de los tíos a la que después volvería, partí para la Europa, ese palabra que siempre me sonó tan rara y ajena que me parecía que no era tal cuando esta inmerso en ella. Llegar, sacar tantas fotos a todo así porque sí, no entender como yo y mi esencia podían estar en esa parte del mundo, tan lejos de casa. Y de repente empezó a avanzar la cosa, Madrid, Barcelona, viajes en tren, lugares renombrados que fui visitando como por inercia de estar ahí, porque era lo que había marcado para hacer, lo conocido, desnudar y entremezclarse con la vida cotidiana más allá de las atraccion turística no era posible en mis estadías relampago. Calor, mucho calor, playa, caminata, algunas salidas timoratas de noche, gente conocida o conociendola, tomar agua, sensaciones que esperaba encontrar dentro de mí pero que todavía no surgían.
Más viaje, camas hermosas en un compartimiento privado, y llegar a París sin entender como podía llover y hacer tanto frio en pleno verano. Costó llegar al hostel, estabamos empapados, pero aún así no podiamos dejar de movernos, había tanto por ver y no tanto tiempo, y nos mandamos al Louvre de una exhibiendo nuestros estudios periodisticos. Pero... faltaba lo esencial, la Torre Eiffel, ahí es cuando caes que estas ahí y sin embargo te sigue costando, porque vos y eso no pueden estar juntos, son cosas que se ven en las fotos, en el mapa pero no con los ojos. Experiencia mágica por cierto verla de noche...
Y se termino esa también, la más linda de las ciudades a mi gusto pero no por eso termino la belleza rodeandome. Limitless undying love (8) llegué a Liverpool, desesperado en mi unico día ahí por hacer todo lo que podía, visitar cuanto recuerdo Beatle había, aunque debo confesar que la soledad de ese día me tiro para abajo. Hermoso lugar, pequeño pero ameno, esperaba más igual porque no hay tanto tanto para hacer, o yo por lo menos no lo descubrí.
Viaje en micro pagado en Pounds, un ojo de la cara, y empapado llegando a Londres, recorriendo solito ese primer día lo más emblematico, y ahí caes otra vez un poco, el Big Ben al lado tuyo, ahi como en una postal pero con la diferencia de que vos podes salir en la foto. Otros tantos lugares emblematicos también para pintar una ciudad tan british como esa, porque no hay adjetivo que le siente mejor.
Aeropuerto de nuevo, pero ya acompañado nuevamente, llegamos a Amsterdam, el país legal, con toda las ilusiones de joda que casi no tuvimos antes depositadas. Y cumplió bastante, o al menos esta hecha para eso, y aunque pasamos momentos gloriosos de diversión no termina teniendo tanto encanto como queriamos hacernos creer. Quizás no era la vida que ibamos a buscar...
Chucuchu again, y Brujas a la vista, un hostel de lo mejorcito y baratito, día de relax andando en bicicleta, recorriendo esa ciudad estilo medieval tan bonita pero sin interesarnos siquiera en averiguar que había para hacer porque la idea era un día de toco y me voy... sigue el rakebet.
Viaje largo si lo fue hasta mi "querida" Zurich, llegando de noche a un lugar en donde no se entendía absolutamente nada, sin lugar para dormir y caro al mango. Así nada más y nada menos que dormir en la estación con las mil peripecias que se sucedieron esa noche pareció interminable, y sin embargo, a lo lejos queda como una experiencia de esas que hacen a la verdadera aventura de los eurotrippers.
Pasando por alpes suizos, mirando el verde que se asomaba por abajo de las nubes de las que nosotros estabamos arriba, apareció la botita tana a nuestros pies, primero con una experiencia diferente. Pasar un día ahi en un pueblacho por culpa o gracias a la Michi nos hizo poner el freno de mano aunque sea por un día y algo más para sererarnos, juntar aire, y seguir con todas las pilas. Comimos rico la pizza y la pastina italiana, caminamos por el lugar más tranquilo que conocí en mi vida, y conocimos a gente de esa tan simple que solo por ese hecho se hace querer.
Y tras eso, me aparece todo fugaz de nuevo, MilanFlorenciaVeneziaPisa(torre de) todo como una secuencia sin pausa que pasó como un haz de luz por mis ojos. Cada una con sus lugares lindos, transitando sin parar por cuanto lugar nos mostrara el mapa, aunque acorde al tiempo que disponiamos según la ocasión. Y al final Roma, que marcó otro punto de inflexión, era el fin de la experiencia europea, las ansias que ello generaba, la vuelta al calor, nuestro cuerpo ya marcado a fuego por el largo camino recorrido. Conocimos el Coliseo, ese gigante coloso, la Fontana di Trevi tan famosa, el truchísimo y careta Vaticano, y Zas! estabamos en el tren yendo al Aeropuerto Fiumicino.
Llegar a Israel de madrugada, Darío siempre tan groso y sin expresión de molestia alguna yendonos a buscar. Llegar y sentir un lugar propio de nuevo, Michi acelerada antes de irse, yo más calmo disfrutando de la vida sedentaria. Rapada de por medio empezé a moverme durante el día y al mismo tiempo ir conviviendo y aprendiendo a tratar a cada una de las personas de esa familia, mi familia, que me trató de 10. Seguro que me llevó más de alguno que de otro, pero es inevitable las diferencias en las relaciones cuando hay caracteres tan distintos de por medio.
Tan, tan, tan, los días se volvían rutinariamente irrutinarios, porque era raro tener un lugar al que volver siempre, comer, bañarme y dormir, pero todos los días con un plan nuevo por delante. Cuando ya eso rozaba el límite de lo aburrido, cambiando de rumbo me mande para Eilat, ahi experiencia aparte en el Kibutz que me abrió la cabeza un poquito más. Después experiencia aparte con el gordo en Beer Sheva, charlando como mejores amigos de toda la vida aunque nunca habiamos sido tales, sobre joda y sobre no joda, el explicandome sus cosas, yo contandole de como anda todo por aca. Vuelta a Rishon, Rosh Hashana más laico de lo que pensaba en tierra santa, comidas múltiples y abudantes en el interín. Visitando familia luego pero esta vez de diferente rama, experiencia cortita pero calida, quizás debería haberme quedado un tanto más en esa onda. Volver a "casa" esta vez más solo pero ganando en libertad, recorrer los últimos lugares que me había dicho, por lo particular, a ir de nuevo (Jerusalem y Mar Muerto), tarde bonita de charla, comida y compras con Jate y ya armar la valija para partir al día siguiente. Taxi al Ben Gurion, encuentro con otra gente de Bria buena onda, muchas horas de viaje como si el avión mismo hubiera sido toda una experiencia, y llegar aca, reencontrándome con los que más me quieren con una mezcla de incredulidad y asombro.
Jamas en mi vida imagine un viaje tan largo y lindo como este. Seguro cambiaría muchas cosas, otras las haría completamente igual, pero es la naturalidad, la esponteaneidad de mi ser lo que prevaleció siempre, ese mismo ser que todavía sin entender bien como apareció en tantos lugares importantes del mundo. Una experiencia grabada a fuego en mi corazón por siempre...
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